domingo, 1 de marzo de 2026

29 de enero

 Estoy sola en la playa. Miro el mar toco la arena. Me siento sorprendida. ¿Qué hago primero? Hace tanto que no estoy sola. Oigo el mar ir y venir, romper y también sostener, porque hay un ruido como una trama que no cesa. Es un telar sonoro. Presto atención. Miro las huellas en la arena. Estamos en Chapadmalal. Es hermoso, nos gusta. La verdad un poco no lo puedo creer este así. Sola en la playa. De pronto el tiempo se deforma, o se transforma, cambia. Las preguntas pasan por detrás de una vidriera. De alguna forma no me tocan. El mar me llama, levanto la vista y escucho y la pregunta no busca respuesta, sigue, se va. Se queda quieta pero inmóvil. No busca respuesta. El mar ocupa todo. Dijo Tito anoche que el espacio de las estrellas es tan grande como el mar. O algo así. Tiene razón creo.

Cuando era chica, no sé, quizás 11 o 12, un verano, me acuerdo que me aburría. Entré sola al mar al atardecer, estaba calmo, yo cantaba y nadie oía asique cantaba libremente. Sentí algo tan lindo que aún lo recuerdo. Y declaré que eso le pertenecía al mar, eso era como un amor mío, pero pertenecía al mar asique yo dije mi novio el mar. Lo recuerdo bien. 

Pd: no estaba sola en la playa. Había parejas, amigos jugando al tejo, transeúntes, niños. Pero yo había ido sola. Mi familia estaba en otro lado.

domingo, 4 de mayo de 2025

¿Quiénes serán?

 En mi vida aparecieron

en momentos a salvar

mi alma, ángeles claros

como salidos de la oscuridad.

Andaban sin que los viera,

volando alrededor. 

Y en el momento 

de una caída, me sostuvieron 

dando señal de algo, de otro lugar.

Iluminaron la senda nocturna

sin luz de luna,

sendas inciertas, o incluso 

en algunas llenas de certezas ajenas, 

me tomaron de la mano 

y me llevaron fuera.

Aparecieron siempre, 

con formas nuevas, con caras buenas,

miradas cargadas de eternidad,

me descubrieron, de ropa ajena,

me devolvieron

a mi lugar. 

-No sé qué es eso. Y así es saber-.

¿Quiénes serán, ángeles ciertos,

que a mis hijos cuidarán?

¿Quiénes serán ángeles para los hijos de mis hijos, si los hay?

¿Cómo llamar? ¿Cómo pedir que nunca dejen de estar?

¿Seré un ángel para alguien más? Voy a intentar no ser nada, así pueden ellos usar mi cara, mis ojos, mis manos, y acariciar la superficie de algo y estremecer, amanecer a la vida en su justo lugar.


domingo, 29 de septiembre de 2024

Reflejos

 


Fuimos caminando, sendas andadas y caminos vírgenes,

dejando huellas que horas más tarde

el viento barrería.

Espejos como charcos, cristalinas aguas también

que al caer la lluvia, enturbecían.

Mirando al cielo, el sol siempre salía, 

la luna volvía a brillar.

Y en tierras baldías, agua ya no había 

para reflejar.

Fuimos andando todos los caminos

que el cielo proponía,

atravesando piedras, saltando grietas, 

adivinando curvas.

El sol nos guiaría, las estrellas recompensarían nuestro andar mojado,

la luna brillaría cada noche

al descansar.

Espejos ya no había, sólo confiar en el firmamento

donde Dios tejía nuestro andar.


29 de septiembre de 2024